Qué significa la visita de un colibrí: simbolismo, creencias y explicación real

Qué significa la visita de un colibrí: simbolismo, creencias y explicación real

Los colibríes pertenecen a la familia Trochilidae y son originarios de América. Dependiendo de la especie, pueden pesar aproximadamente entre 2 y 20 gramos. Sus alas, picos y comportamiento están adaptados a una vida de enorme gasto energético.

Su capacidad para mantenerse suspendidos, cambiar rápidamente de dirección y volar hacia atrás los convierte en aves especialmente llamativas.

Esa combinación de tamaño pequeño, velocidad y resistencia ayuda a explicar por qué tantas culturas los han convertido en símbolos de fortaleza. Parecen delicados, pero realizan actividades que requieren una cantidad extraordinaria de energía.

La admiración que generan es comprensible. No obstante, sus verdaderas capacidades naturales ya son suficientemente interesantes sin añadir predicciones falsas.

Cómo recibir su visita sin hacerle daño

La mejor manera de recibir un colibrí es observarlo a cierta distancia y permitir que continúe libremente.

No debe perseguirse, atraparse ni intentar tocarse. Tampoco conviene acercarle recipientes mientras está volando, porque podría asustarse o chocar contra una ventana.

Un jardín con plantas nativas que produzcan néctar puede ofrecer alimento de forma natural. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos recomienda cultivar flores nativas y reducir el uso de pesticidas para favorecer a los colibríes y a los insectos que forman parte de su dieta.

También conviene mantener a los gatos dentro de la vivienda o alejados del área visitada por las aves.

Cómo preparar correctamente un comedero

Quien decida colocar un comedero debe comprometerse a mantenerlo limpio.

La fórmula recomendada utiliza una parte de azúcar blanca común por cuatro partes de agua. Por ejemplo, puede mezclarse un cuarto de taza de azúcar con una taza de agua. La preparación debe dejarse enfriar antes de colocarla en el recipiente.

No deben utilizarse miel, edulcorantes artificiales, melaza, azúcar morena ni colorante rojo. Audubon señala que la miel puede favorecer el crecimiento de hongos y que el colorante no es necesario para atraer a las aves.

El agua azucarada debe cambiarse regularmente. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre recomienda reemplazarla aproximadamente cada tres a cinco días, y con mayor frecuencia cuando hace mucho calor. Un líquido turbio, fermentado o con moho debe desecharse inmediatamente.

Protege las ventanas