Siempre imaginé que el día que cumpliera un año más, estaría rodeada de risas infantiles y los abrazos de mi pareja.

Siempre imaginé que el día que cumpliera un año más, estaría rodeada de risas infantiles y los abrazos de mi pareja.

Y si sucede, la recibiré con los brazos abiertos.

Pero mientras tanto, no voy a poner mi vida en pausa esperando que alguien llegue para darle significado.

Porque mi historia ya tiene significado.

Y si hoy pudiera pedir una sola cosa en mi cumpleaños, no pediría una pareja ni una vida perfecta.

Pediría algo mucho más sencillo:

Que nunca me falte el valor para seguir volando, pero que tampoco olvide regresar de vez en cuando a quienes me enseñaron a soñar.

Y tú…

¿Alguna vez has tenido que elegir entre un sueño y algo que amabas? ¿Qué decisión cambió tu vida?