Y si sucede, la recibiré con los brazos abiertos.
Pero mientras tanto, no voy a poner mi vida en pausa esperando que alguien llegue para darle significado.
Porque mi historia ya tiene significado.
Y si hoy pudiera pedir una sola cosa en mi cumpleaños, no pediría una pareja ni una vida perfecta.
Pediría algo mucho más sencillo:
Que nunca me falte el valor para seguir volando, pero que tampoco olvide regresar de vez en cuando a quienes me enseñaron a soñar.
Y tú…
¿Alguna vez has tenido que elegir entre un sueño y algo que amabas? ¿Qué decisión cambió tu vida?