PARTE 1
Durante quince años, todos creyeron que Lily Carter había desaparecido para siempre.
Algunos decían que se había escapado.
Otros afirmaban que se había encontrado con un desconocido.
Otros más decían que se había cansado de su tranquilo pueblo y quería una nueva vida.
Pero su hermano menor, Noah, nunca lo creyó.
Él solo tenía siete años cuando Lily desapareció. Ella tenía dieciséis: dulce, tranquila y siempre le sonreía como si él fuera la persona más importante del mundo.
A Lily le encantaba bordar pequeñas flores blancas en su ropa. Su madre, Margaret, le había enseñado. Tres florecitas en las mangas, en el bolso, incluso en una vieja bufanda.