Pero Michael había aprendido algo que nunca olvidaría.
Puedes comprar una casa.
Puedes comprar un automóvil.
Puedes comprar una vida de lujo.
Pero no puedes comprar otra oportunidad cuando destruyes a la persona que más te amó.
Y cuando vio a Emily aquel día en la calle, no perdió una fortuna.
Encontró la verdad que había estado ignorando durante años